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El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) emitió una advertencia global sobre el avance en simultáneo de tres crisis ambientales que amenazan la estabilidad de los ecosistemas mundiales y la seguridad alimentaria. De acuerdo con un informe reciente difundido originalmente por EcoPortal, la degradación sistemática de los suelos, la pérdida acelerada de la biodiversidad y el recrudecimiento de la crisis climática conforman un escenario que exige medidas de mitigación urgentes para evitar daños devastadores e irreversibles en el mediano plazo.

La degradación del 40 por ciento de los suelos pone en jaque la seguridad alimentaria

La primera de las grandes alertas planteadas por el organismo internacional apunta directamente a la base de nuestro sistema productivo: la tierra. Actualmente, alrededor del 40 por ciento de los suelos a nivel global se encuentran en estado de degradación. Aunque existen esfuerzos de recuperación en distintas regiones, estos avanzan a un ritmo marcadamente más lento que los impactos derivados del cambio climático. Esta situación configura una amenaza directa para las cosechas y para los millones de personas cuyo sustento depende de la agricultura. Desde Naciones Unidas destacan que una tierra degradada imposibilita la prosperidad de los cultivos, lo que deriva indefectiblemente en un riesgo inminente para la seguridad alimentaria mundial. Para contrarrestar esto, el organismo trabaja junto a gobiernos, ambientalistas e institutos científicos en el diseño e implementación de medidas de restauración de ecosistemas terrestres.

La pérdida de biodiversidad desestabiliza las bases de la prosperidad humana

En segundo lugar, el informe subraya el rol fundamental de la biodiversidad, entendiéndola no solo como un concepto ecológico, sino como la base material para la prosperidad humana, la igualdad, la seguridad y el crecimiento sostenible. La merma constante de la diversidad biológica amenaza la capacidad de los ecosistemas para mantener la provisión de recursos vitales y su capacidad de adaptación frente al cambio climático. Este eje crítico será central en las tres conferencias mundiales sobre medio ambiente previstas para el año 2026. La biodiversidad funciona como un puente insustituible entre las agendas climáticas, la conservación de tierras y las políticas de desarrollo. El PNUD remarca que una crisis biológica no opera de manera aislada, sino que desencadena en cadena otros problemas vinculados a la salud pública, la estabilidad económica y la generación de empleo.

Eventos meteorológicos extremos marcan el ritmo de la actual crisis climática

El tercer frente abierto es el aumento exponencial de la crisis climática, caracterizado por la irrupción de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos. Los efectos climáticos multiplicaron su intensidad y duración en todo el mundo: las sequías se vuelven más prolongadas, las inundaciones ocurren de manera repentina y los incendios forestales avanzan sobre zonas geográficas donde históricamente no se registraban. A esto se suma que los pronósticos meteorológicos resultan cada vez más complejos de establecer con precisión. Frente a este panorama, el foco central se ubica en las estrategias de adaptación comunitaria y mitigación de efectos, sabiendo que sin ecosistemas saludables, dimensiones clave como la matriz energética, la economía y la salud pública entran en un declive pronunciado.

Para la red agroecológica de Argentina, esta triple crisis global dialoga de manera directa con las problemáticas que atraviesan los territorios productivos locales. La expansión de la frontera agrícola, el uso intensivo de agrotóxicos y los recurrentes ciclos de sequía severa que afectaron al país en los últimos años reflejan a nivel nacional el diagnóstico de la ONU. La agroecología se posiciona en este escenario no solo como una alternativa de mitigación, sino como un modelo indispensable para recuperar la vitalidad de los suelos pampeanos y extrapampeanos, fomentando la biodiversidad en las chacras y construyendo sistemas productivos resilientes frente a los picos climáticos extremos.

Comprender la interconexión de estas tres crisis es el primer paso indispensable para articular soluciones efectivas. La Organización de las Naciones Unidas continuará debatiendo estrategias conjuntas de resiliencia y adaptación climática de cara a las próximas cumbres internacionales. Para profundizar en el análisis de este informe y conocer más detalles sobre las iniciativas globales en marcha, es posible acceder a la publicación original en el portal de EcoPortal.

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Foto: ecoportal.net

Fuente: ecoportal.net